El Panning

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Capturar una gran fotografía en un acontecimiento deportivo no es para nada una tarea sencilla. Si tenemos en cuenta que la gran mayoría de eventos deportivos tienen un acceso controlado para los aficionados y que resulta casi imposible conseguir tomas desde cerca se vuelve todavía un asunto mucho más complejo. Tanto es así, que podemos observar perfectamente en acontecimientos como la Fórmula 1 o los partidos de fútbol de alto nivel grandes teleobjetivos en los principales graderíos de los recintos deportivos.

Si estás pensando en introducirte en el mundo de la fotografía deportiva, puedes estar tranquilo, ya que tenemos más alternativas pensadas para ti. Podemos encontrarnos con muchos otros deportes de “acción” en los que tomar fotografías realmente buenas, en los que puede que no tengas que pagar entrada o desembolsarte una fortuna para conseguir un buen sitio donde sacar tu cámara.

Alternativas como pueden ser el ciclismo o los rallyes pueden ser unas opciones más que contundentes para plasmar toda tu identidad como fotógrafo. Consideramos que son unas grandes opciones ya que tanto a nivel amateur como a nivel profesional el acercamiento es posible. Obviamente y sobre todo en los rallyes hay que tomar lugares seguros en los que un coche no pueda llegar a ti por mucho que se salga de la trazada o de vueltas de campana. Con estos ejemplos, un zoom estandar puede ser más que suficiente para capturar buenas tomas. La técnica de la que hablaremos a continuación es totalmente aplicables a otros deportes.

El Panning

Es una de las técnicas más básicas y fundamental para la fotografía deportiva y de acción de cualquier tipo. El sujeto de nuestra fotografía se moverá rápidamente pasando delante de nosotros que estaremos muy estáticos. Ésta técnica consiste en hacer un seguimiento del sujeto según pasa por delante de nosotros realizando las fotografías (suele hacerse en modo ráfaga). emplear el modo ráfaga te permitirá aumentar las probabilidades de tener una imagen nítida del sujeto así como la de obtener una gran composición.

Hasta aquí parece todo muy sencillo, pero vayamos un paso más allá y miremos como funciona el proceso detalladamente. Cuando se realiza una toma, el obturador está abierto durante un corto período de tiempo. Durante esa fracción de tiempo las lentes proyectan la imagen del sujeto sobre el sensor. Si lo proyectado se está moviendo mientras el obturador está abierto, la imagen resultará desenfocada. La solución a este problema consiste en compensar ese movimiento mientras está abierto el obturador, es decir, que hay que girar el cuerpo para “acompañar” al sujeto.

Aunque así, en escrito, parece muy sencillo, a la hora de la verdad es mucho más complejo, ya que no suele salir a la primera. Una vez lo consigas, revisa las tomas, dale un poco al zoom y comprueba la nitidez de las imágenes. El motivo debe estar nítido y el fondo debe presenetar un ligero desenfoque de movimiento.

Te vamos a dar un pequeño truco. A través del visor no intentes seguir toda la bici o el coche, concéntrate mejor en una parte en concreto, por ejemplo en el casco del ciclista o en el casco del piloto. Esto suele dar mejores resultados ya que el tener bastante enfocada la zona de la cabeza dará como resultado imágenes que funcionan muy bien visualmente. Pero el mejor consejo que podemos darte es el de la práctica, sobre todo con la velocidad de rotación. Eso te dará la técnica correcta para conseguir  diferentes efectos así como imágenes nítidas.

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